Pasos Del Camino Neocatecumenal May 2026

Una noche de invierno, en una sala con velas, escucharon por primera vez el kerigma : “Cristo murió por tus pecados y resucitó. Tu vida no es un error. Él te ama tal como eres”. Juan rompió a llorar. No era un llanto triste. Era como si una losa se hubiera resquebrajado. Allí comprendió el segundo paso: celebrar la Pascua en pequeño, reconociendo la propia muerte interior para dejar espacio a la resurrección.

El sol se filtraba entre los olivos de un pequeño seminario en las afueras de Madrid. Juan, un arquitecto de treinta y tantos años, llegó arrastrando los pies. Su mujer, Clara, lo tomó de la mano. pasos del camino neocatecumenal

Durante tres sesiones, Andrés les contó su propia historia: cómo había vivido creyendo en Dios sin que eso cambiara su vida. Habló de la crisis, del cansancio, de la rutina. Juan sintió que le hablaba a él. Al final, Andrés preguntó: —¿Queréis escuchar la Palabra como si fuera la primera vez? Clara apretó la mano de Juan. Asintieron. Una noche de invierno, en una sala con

—No estamos aquí para daros recetas. Vamos a caminar juntos. Juan rompió a llorar

Juan había crecido en una parroquia tradicional, pero el matrimonio se había enfriado en la rutina. Los gritos por la noche, el silencio en el desayuno… Necesitaban algo, aunque él no sabía qué.

Pero el Camino no acababa ahí. El verdadero paso final no es una ceremonia, sino salir. Así que, un año después, Juan y Clara comenzaron a visitar a los vecinos mayores del bloque. Organizaron una cena semanal para familias rotas. Juan dejó de llegar tarde a casa sin explicación. Clara dejó de guardar silencio por orgullo.

Así comenzaron los , aunque Juan aún no lo sabía.