Tu hijo/a que nunca deja de extrañarte.
Te escribo porque te extraño. Porque aún hay días en que agarro el teléfono para contarte algo y me doy contra el muro de que ya no estás. Porque a veces, en la calle, veo a una señora de tu edad, con el mismo caminar cansado y la misma bondad en la mirada, y tengo que desviar la vista porque se me quiebra la voz. carta para mi madre fallecida para llorar
Gracias por todo, mamá. Hasta que nos volvamos a encontrar. Tu hijo/a que nunca deja de extrañarte
Te prometo que voy a cuidar de los tuyos. Te prometo que voy a tratar de ser buena persona, como tú querías. Te prometo que no me voy a rendir, aunque a veces las ganas de llamarte sean más fuertes que yo. Porque a veces, en la calle, veo a
Con el alma hecha pedazos, pero llena de ti,
Después de escribir esto, voy a tomar un pañuelo, voy a dejarme caer en el sillón y voy a llorar hasta que me duela menos. Porque llorar también es quererte. Porque el duelo es el precio del amor, y yo pagaría mil veces ese precio con tal de haberte tenido a mi lado.